Emociones y sensaciones, piso dieciséis
Momento 1. Sensación 1. 11/08/2026. 7:39 a. m.
Ante todo, la vida. Veinticuatro horas después de la tragedia. Ayer se movió la esencia de las condiciones para la vida. Reafirmó la inexplicable y bendita condición humana de pensar y actuar de manera siempre inconveniente. Todos los discursos y las reacciones se centraron en cosas materiales.
Algunos me hablaron del trabajo, de sus pendientes y los cercanos (cada vez más pocos) de cómo estábamos. Estuvimos y estamos en el movimiento para entender la fragilidad de la vida. Vengo pensando cómo muchos individuos retoman frases célebres o meros pensamientos propios sobre lo divino y humano. Pero sus actuaciones son igualmente incoherentes.
Comprendo que solo piensas y actúas para tu círculo más cercano. El protagonismo en el caos y la crisis es la parálisis total. Hacer todo lo que precisamente es incorrecto, incomprensible e inconveniente para preservar la vida. Terminé en el momento más álgido debajo de la mesa de un escritorio donde estoy la mayor parte de mi tiempo “laboral”.
Cerca, pero no consciente de la distancia de mi amor. Ella está muy tranquila debajo de la mesa del comedor y del mesón más sólido de la cocina. Escuchaba y me acompañaba su voz reiterada… “ya va a pasar… ya va a terminar”. Eterno tiempo donde vas viendo destruirse ante tus ojos, de manera lenta pero segura, los espacios materiales de tu hogar.
Hice todo lo que no se debe. Bajar por un ascensor desde el piso dieciséis y llegar a unos parqueaderos iguales a mí. Todos con el mayor susto, incredulidad, impotencia y con el límite de la vida cerca. Comprendí que seguimos siendo iguales.
No tenemos nada… Nos enfrentamos en ese momento a sobrevivir. Todos pensamos y actuamos igual. Hoy, a las 7:39 a. m., hora de referencia para mí, estoy rodeado y cercano a mi único círculo de vida más importante. Conclusión y en adelante, como siempre privilegiados por estar bien y construir nuevos caminos y sueños para alentar unos buenos vivires. Parece, entonces, que tiene sentido pensar en la vida como momentos efímeros, pasajeros y condicionados por y para otros.
Se hace evidente que la codependencia, la cooperación y la correlación son el sentido de la vida. Que vengan los movimientos que se necesiten para ajustar los ritmos y tiempos requeridos para la plenitud.
Momento 2. Sensación 2. 15/08/2026. 7:39 a. m.
¿Qué pasó en Cali? Mi respuesta breve, la encontré en la poesía. El poema “Revolución (Manos unidas)”:
Una mano más una mano
no son dos manos
Son manos unidas
Une tu mano
a nuestras manos
para que el mundo
no esté en pocas manos
sino en todas las manos.
Nota: el autor siempre ha estado en controversia entre Rolando Tovar o Gonzalo Arango. Ya hoy no importa cuál mano lo escribió.
Jorge Mauricio Escobar Sarria
jorgemauricioescobarsarria@gmail.com