Pensar y ensayar. Ensayos fray Roger Bacon:

Andrés Felipe López López (Comp.) 2026

Un escritor, un artista, un filósofo, un hombre de ciencia es —tendría que ser— un fruidor de la lectura y la historia, antes que cualquier otra cosa del oficio. El ensayo es una lectura, asimismo cualquier obra de arte literaria, más o menos, pero el ensayo lo es en el modo de una interpretación filosófica del mundo, de las vidas que hay en él, que padecen o son dichosas; también es una lectura de sus objetos; desde luego, es una lectura de otros libros o ideas. Encontramos ensayos que lo son enteramente sin pretender más, pero los hallamos además dentro de una novela o inmersos en prosas líricas, parte de la arquitectónica literaria, es el caso de Herman Melville, Marguerite Yourcenar, Hermann Broch o Milan Kundera. En el ensayo, incluso, cuando así lo quiere el escritor, nos topamos con poesía, ficción, relato, con acciones de personajes o hasta con un ensayista que es narrador, tal como en el mito, la novela o el teatro. El ensayo es un laboratorio de respuesta en el que todos los géneros literarios y sus hijos pueden tener lugar, precisamente para experimentar la búsqueda de esa solución con el mayor número de recursos.